jueves, 18 de octubre de 2012

Testimonio 1 (parte 2)

La apatía se combina con la sensación de sentir nada, lo único que ha cambiado es que mi estrés sobre el tema ha bajado de nivel, ahora ya no me preocupo tanto de sentir o no emociones. Antes recurría mucho a la autolesión, tanto para disfrazar una avalancha de sentimientos incontrolables que me son imposibles de describir, como para todo lo contrario, por lo menos sentir algo físicamente ya que internamente no pasaba absolutamente nada.

Creo que es ahora cuando realmente estoy viendo el nivel de disociación que tengo. Antes de saber que tenía un trastorno, simplemente pensaba que había nacido con un chip menos, y que ese chip es el que me hacia ser como era, porque simplemente no entendía nada de lo que pensaba, hacia o sentía (mas bien no sentía) y que iba a ser así para siempre...una persona rara, rara, rara. Cuando me diagnosticaron el trastorno, sentí un alivio inmenso...porque por fin pertenecía a algo. Curiosamente me di cuenta de que era normal dentro de lo anormal.

Ahora sé que hay una explicación para todo aquello, que me queda un camino difícil y largo que recorrer para entenderlo y que tendré mas dudas que respuestas. Bueno, solo quería dejar aquí mi testimonio esperando que le sirva a alguien.

Saludos a todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario